28.5.06

Selección de versos de poemas fallidos

Pensar que tu piel es una superficie de células muertas

Me ato flojamente a un mástil
para escuchar cantos de sirena en mis propias palabras.

Borrar cada palabra escrita, leída,
lentamente.

Solo, no vale la pena gritar:
hacen falta testigos imparciales.

¿Cómo será haber sido joven?

El pasado es como un olor
que ningún lavaje mitiga,
queda y queda y espanta a los otros.

“Si pudiera, yo mismo me daría la espalda” (Lowry).

¿Sabías que la esperanza
es la madre de todas las capitulaciones?

Prefiero acariciar mis utopías
en los bordes de tu cuerpo.
Alguna vez buscaré otro olor
donde olvidarte.

Bien por tus ojos, que no saben.
Mal por aquellos —¿los míos?—
que deponen mensajes inasibles
como banderas de países disgregados.

sé que en bares deprimentes no se esconde la nada
ni el arrullo clandestino de la esperanza

de una palabra a la otra
circula el pensamiento
pero hacia atrás

es que el juego incluso puede
no significar

no creer en exhibiciones de pureza
sólo la noche puede ser inobjetable
y al primer frío verse desnudo
corriendo detrás de la propia espalda

los milagros ya pasaron
no digo que fuera fácil retenerlos
pero más fácil es buscar justificaciones