Mostrando las entradas con la etiqueta autorreferencial. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta autorreferencial. Mostrar todas las entradas

2.1.14

2014: hacia los 10 años de este blog

2014: hacia los 10 años de este blog...


27.9.13

3001

El anterior fue mi post número 3000.
No lo sabía.
Festejo.



31.5.12

Posts más leídos


03/12/2005
863 Páginas vistas
04/07/2010, 1 comentario
336 Páginas vistas
28/07/2008
320 Páginas vistas
29/08/2009
173 Páginas vistas
30/05/2012
126 Páginas vistas
21/10/2010
107 Páginas vistas
02/01/2012
92 Páginas vistas
24/07/2010
86 Páginas vistas
13/03/2005
85 Páginas vistas
10/01/2005, 2 comentarios
82 Páginas vistas

13.4.12

Mundo gacetilla

Un blog dedicado a reproducir gacetillas.


Ya alguien debe de haberlo inventado.


Y eso que transcribo una cuarta parte de las que recibo...


25.10.11

El post más leído

Éste es el post más leído del blog Valley of Tears. Y figura primero en Google si se busca entre comillas. Supongo que es un tema poco frecuentado o que carece de definiciones. Habría que buscar las razones en los misteriosos algoritmos de Google.
Según tengo entendido (y no sé muy bien de dónde lo saqué...), el "dinero confederado" (confederate money, "money for nothing") era el que circulaba en el sur de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión. Luego, cayó en desuso, y grandes fortunas dejaron de tener valor. 
En una novela de Faulkner, El villorrio, si no recuerdo mal (que adaptó al cine Martin Ritt, con el nombre de Un largo y ardiente verano), unos locos buscan durante años, sin escrúpulos, un supuesto tesoro enterrado en el jardín de una vieja mansión. Cuando al fin lo encuentran, por supuesto, son billetes sin ningún valor: dinero confederado.
Por extensión, se dice, irónicamente, de cosas antiguas y sin utilidad.
(Claro que ahora tiene otra vez valor, como "memorabilia".)
Algunos links al respecto:

Uno
Dos
Tres


Dinero confederado

¿No les ha pasado, alguna vez o de vez en cuando, encontrar billetes viejos en alguna campera, pantalón o cajón en desuso? Por suerte, las vicisitudes inflacionarias del país (alegremente de vuelta) hacen que nunca tengamos cabal idea del valor original de ese papelucho con la cara de algún prócer encumbrado por los Pigna de turno.


13.10.11

Es una lucha

Me estoy ocupando de reconstruir los links a mis artículos (abajo, a la derecha), ya que el anterior servidor donde los tenía tuvo el mal gusto de crepar.
De todas maneras, estarán también en mi nuevo blog Borradores finales.
Luego seguiré con cuentos y otras yerbas.
¡Gracias a todos los que pasan por aquí!


16.12.10

Web 2.x

Che, qué abandonado tengo este blog.
Justo ahora que tiene tantos seguidores...
El Facebook, pese a sus cambios constantes, tan criminales para un cuasi-TOC como yo, es un vicio. ¡Y eso que me hago una mala sangre...!
Pero, eso sí, con Twitter no, ¡con Twitter no!
Bueno, el próximo post será por lo menos una gacetilla.

25.8.10

Faceblog

Reconozco que estoy abandonando de a poco mi blog, en favor de Facebook.
Curioso, porque llevo como seis años de sostener esto; con mucho placer, por otra parte. Pero mi promedio de visitas diarias, si es que se puede confiar en Sitemeter, ha bajado, no casualmente, de 60 a 15.
Creo que esto confirma que lo que uno busca, sobre todo, es comunicación inmediata, que es lo que da, quizás engañosamente, FB.
Pero no creo que vaya a abandonar del todo VofT.
Siempre habrá algo más ambicioso, más pensado, para poner acá.
Y, en todo caso, hacer el esfuerzo de ponerlo en los dos lados, ya que es posible, aunque no reversible.

24.6.10

Turismo virtual

Para los que, como yo, no pueden viajar, y quizás nunca puedan hacerlo, el mundo llamado virtual, tanto el tradicional como el nuevo, ofrece múltiples experiencias, vicarias sin duda, pero ocasionalmente consoladoras.
Dentro de lo tradicional, la TV. Ya declaré varias veces mi admiración por Anthony Bourdain y su programa Sin reservas. También me gusta Andrew Zimmer, el de Comidas exóticas, que a veces no son tan exóticas, lo que lo salva apenas de ser un Marley un poco más refinado. (Tanto Bourdain como Zimmer son neoyorquinos, así que hay que estar dispuestos a aguantar que juzguen todo desde la cima del Mundo, la capital del siglo XX, etc.; a veces son simpáticos, otras no.) Otros programas del canal Travel & Living (7 de Cablevisión) también pueden disfrutarse, pero menos; el de los millonarios, por ejemplo, es intolerable.
Ahora hay que agregar, en la televisión abierta, Clase turista. El mundo visto por argentinos; una muy buena idea, entre otras cosas, porque le dedica mucho tiempo a una sola ciudad, explorada por gente que vive allí desde hace tiempo.
En el mundo engañosamente infinito de Internet, hay guías de viaje (Guiarte, por ejemplo), entes oficiales de turismo de los diversos países que uno añora, etc. Pero Google Earth ya está tocando fronteras increíbles: los links a YouTube, las webcams, las “fotos esféricas”, la posibilidad de agregar fotos propias. Pronto de la PC van a salir olores (como decía JLB, el cine va camino a ser tan "realista", que algún día los actores aparecerán personalmente delante del espectador…).
Todo esto, repito, es meramente consolador, y quizás debería avergonzar un poco al que suscribe. Después de todo, no se diferencia mucho del consumo onanista de pornografía.
Pero, cuando se logra (rara vez) un cierto equilibrio o compromiso entre el deseo frustrado y la resignación, dejando de lado la culpa y la amargura, hay algún destello de placer, innegable, y uno siempre debería tener derecho a esas migajas de vida.

14.2.10

Spam en comentarios

Me están bombardeando con spams en los comentarios. ¡Increíble!
Al principio me causaba gracia, pero ahora me está irritando ligeramente.
Y eso que ni ganas tengo de escribir.
Al menos sirvieron para eso...

13.1.10

Cuarteles de verano

Vacíos, casi muertos, los cuarteles (por suerte), hay algo de ellos, quizás muy lateral, que se ha extendido por el resto de esto que pretenciosamente llamamos "nuestra sociedad".
Cuando hice la colimba, una de las primeras cosas que me enseñaron fue que en el cuartel no se dice "por favor" ni "gracias"; "permiso" y saludos, sólo con indicación expresa del grado de aquel a quien iban dirigidos (y guarda con equivocarse: si se bajaba el grado, baile; si se subía, menos baile y el cliché "gracias por ascenderme").
En mi edificio (clase media venida a menos, como casi toda), la gente ya no saluda ni responde al saludo. En la calle, ni hablar.
Parecemos fantasmas. O, mejor, gente que pasó sin querer a un estado fantasmal en el que las reglas de cortesía (la mínima relación con los otros), por nuevas, todavía se ignoran, o por complejas, no llegan a entenderse.

30.12.09

2009-2010

Uy, este blog se muere de muerte natural, parece.
Las visitas han bajado a un promedio de menos de 15 por día.
¿Deberé dejarlo o revitalizarlo?
Primero, debería revitalizarme yo.
Bueno, "por las dudas que no nos veamos", buen fin de año.

18.12.09

Fiestas y la p...

Llamo a abolir las llamadas "Fiestas".
Ta' bien, no para todos. Algunos dicen que algunos que las disfrutan.
La idea sería, entonces, muy simple: crear un universo paralelo en el que algunos festejen y otros no.
Universos que no se toquen, por supuesto.
Para que la tristeza de unos no contagie la alegría de otros (con la alegría no hay peligro, porque no contagia ni en pedo, literalmente ya que estamos).

9.12.09

Casos Pomar

Aunque parezca muy distinto, el “caso Pomar” me trajo a la memoria, muy dolorosamente, algo que me pasó hace unos quince años.
Un día, mi suegro fue a la estación Caballito a tomar el Sarmiento hacia Castelar. No volvió.
Lo buscamos con desesperación. En la estación, no había testigos de que hubiera pasado algo allí. En la comisaría más cercana, nos aseguraron que ellos lo hubieran sabido de inmediato; nos tomaron la denuncia con displicencia: cualquier información al respecto les llegaría por las correspondientes redes… Lo mismo, en un engendro que se llamaba (creo que ya no existe) “Pami escucha”: cualquier atención a un afiliado ellos la registraban enseguida.
Como no había novedades, la familia se puso en campaña por su cuenta. Supusimos que había tomado el tren y que le había pasado algo en él, por lo cual averiguamos en cada estación, en cada hospital, en cada comisaría del trayecto hasta Castelar, y luego mucho más allá (porque podía haber seguido de largo, si se había descompuesto, etc.).
Hasta consultamos a una bruja, que nos dijo que “lo veía atendido”.
Pasaron casi diez días.
Logramos que en Clarín se publicara una foto del desaparecido. Casi de inmediato, recibimos un llamado anónimo: una médica, que “no quería comprometerse” (?), le había hecho un estudio en el hospital Israelita, por un ataque cerebral grave. Lo encontramos allí, en estado desesperante. Como no iban a verlo familiares, la atención (como parodiando a la vidente) era casi nula; no le daban de comer, no lo limpiaban, etc. Jamás se recuperó; murió un par de años después.
Pero lo más loco es que el accidente lo había tenido, sí, en la estación Caballito. Lo atendieron varias personas, transeúntes. Un policía lo derivó al hospital Durand. Tenía los documentos encima, no se los robaron. El Durand está a unas pocas cuadras de casa (el Israelita, no muy lejos; parece que lo trasladaron al día siguiente, ¡porque le correspondía por PAMI!).
Como en “La carta robada”, mi suegro había estado casi a la vista de todos, en el lugar más evidente, mientras lo buscábamos a cincuenta kilómetros y esperábamos que alguien nos diera una pista. Nadie lo hizo. Podría haber muerto como NN, cualquier cosa.
Este país es una gran tierra que traga, oculta o expulsa.