18.5.08

Glotopolítica

Alguna vez Simone de Beauvoir sugirió que, en el largo y arduo camino de la liberación femenina, podría ser necesaria una etapa homosexual (una especie de "dictadura del proletariado", intermediaria hacia la liberación-igualación total).
En la actualidad, esa etapa de transicion parece haberse limitado a la obligatoria (y fatigosa) incorporación del género femenino en los apelativos de los discursos: "Compañeras y compañeros", "Alumnas y alumnos", etc. Por lo menos, hasta que se imponga el uso de alguna alternativa igualmente ñoña, como la arroba (maestr@s), un asterisco (G*d, escriben las teólogas feministas de habla inglesa), etc.
Correlativamente, parece que el único índice de oposición de Página/12 al gobierno es que Verbitsky se niegue a llamar a Cristina "presidenta".