27.2.16

Zulawski y Bergman

Posesión y Una mujer pública, del recientemente fallecido cineasta polaco Andrei Zulawski, tienen como referencia A través de un vidrio oscuro, de Ingmar Bergman. Hace 30 años que me debo escribir un artículo sobre estas intuiciones. Incluso debo de haber perdido un borrador manuscrito que hice, precisamente, en 1986, y no me atreví a mostrarle a Eduardo Romano un día que preguntó en clase si alguien había visto La mujer pública y nadie dijo que sí. 

Sigo, ya que estoy y se me ha despertado la memoria retrógrada.
Mal título español le pusieron a la de Bergman.
El original proviene de la primera parte de una frase famosa de san Pablo: “(Ahora vemos) Como en un espejo (, oscuramente)”.
¿Qué significa ver “como en un espejo”? En principio, de manera invertida, claro. Pero también hay algo más obvio: en el espejo, uno se ve a sí mismo. En Bergman: construirse un dios a mi medida (lo contrario del compromiso que requiere una religión, y totalmente inútil).
La segunda parte vendrá mucho después: “(Pero entonces veremos) Cara a cara” (el otro es real, y tampoco es un dios).
Borges tiene un artículo famoso sobre las interpretaciones de esta cita, “El espejo de los enigmas”.


El monstruo que “pare” Isabelle Adjani en Posesión es un dios a su medida, creado literalmente por ella.
Y Valerie Kaprisky, en La mujer pública, invierte una frase de Harriet Andersson en A través...: “Y el dios que salió era una araña” / “Y la araña era Dios”.