29.12.07

Instantes II

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
trataría de cometer menos errores
(sería menos boludo de lo que he sido).
De hecho tomaría las cosas con más seriedad.
Sería más higiénico (?).
Llevaría a más chicas en el caño de una bicicleta
o en cualquier otro lado.
Ni en pedo subiría montañas o me tiraría a un río
(no sé nadar).
Leería En busca del tiempo perdido
y La montaña mágica
en vez del Libro extraño de Sicardi
y tantos mamotretos de Ezequiel Martínez Estrada.
Comería menos helados e iría más al gimnasio
o por lo menos seguiría jugando al fútbol
(aunque no veo un pomo y tengo las rodillas rotas).
Tendría menos problemas reales y más imaginarios,
o también menos imaginarios:
el hígado no distingue entre unos y otros.
Yo soy una de esas personas que no vivió
cada minuto de su vida,
ni cada hora, etc.
Yo soy uno de esos que nunca
va a ninguna parte sin cafiaspirinas,
ansiolíticos, antiácidos, paracetamol,
ibuprofeno, pastillas de carbón,
pomada para hemorroides...
y lo seguiría haciendo.
Si pudiera volver a vivir,
andaría en bolas todo el año, eso sí,
pero en el Caribe o en África
(con todas las vacunas correspondientes).
No jugaría con niños, por las dudas,
porque el tema está de moda
y se puede ir en cana con facilidad.
Pero ya ven, tengo 46 años...
y no sé lo que es el aburrimiento.