3.1.07

Creo que en alguna de sus brillantes columnas de Viva, Beatriz Sarlo ha escrito algo sobre lo extraño de leer libros subrayados por otros, o por uno mismo en otra época. Una vuelta de tuerca: borrar subrayados en libros propios, para venderlos. ¿Es como borrar ideas que uno ha tenido? En todo caso, un ejercicio duro pero saludable.