18.9.07

Vintage pop star

Sin dudas, a Britney Spears la prefiero así, gorda, demacrada, con ropa interior berreta, de vuelta de todo, como un payaso Krusty del pop. No aquella muñequita de sensualidad aniñada y, diría, laqueada. Me objetarán: reventada, se quiere parecer más a Madonna. Y no. Siempre me gustó Madonna, pero es demasiado perfeccionista. Su reviente es meramente profesional. En Britney, hay (aunque seguramente me equivoco) un atisbo, fugaz, por supuesto, de autenticidad.