20.4.13

Relaciones I: Goethe, Brentano, Frankfurt, etc.


A la tarde, escribo una entrada en mi blog sobre Alemania (más precisamente, acerca del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich y su cuadro “El caminante sobre el mar de nubes”, que creo haber visto alguna vez en el Museo Goethe, que está al lado de la Goethehaus, en Frankfurt, pero según Deustchland.de está en un museo de Hamburgo y, por supuesto, yo les creo a ellos y no a mis recuerdos) y unos tuits supuestamente graciosos en los que le pido a Mefistófeles negociar, no por Margarita o la eterna juventud, sino por un pasado alternativo (haber estudiado una ciencia dura y haberme exiliado antes, algo así).
En una especie de siesta tardía, sueño, fantaseo o recuerdo cosas sobre la Goethehaus, la casa de natal del poeta, en la que llegó a escribir —según creo— el Werther y el Ur-Faust. En sus memorias, recuerda cuando Frankfurt fue ocupada por los franceses, y altos oficiales se alojaron, forzadamente, en su casa (como el joven nazi en la novela El silencio del mar, de Vercors, que Sartre usaba como ejemplo de que se escribe para los contemporáneos más inmediatos). Allí estaba, o por lo menos se conserva, el pequeño teatro de juguete que aparece mencionado en el Wilhelm Meister y que tanto tuvo que ver con su temprana vocación.
A la madrugada, vuelvo a soñar con Goethe, pero ya no recuerdo mucho, o se me mezcla con lo que estuve pensando-ensoñando antes.
De Frankfurt a Winkel, a orillas del Rin medio, hay unos 60 kilómetros. En Winkel vivía Brentano, amigo de Goethe (ahora su casa es un restaurante “de diseño”). Si no leí mal, este quería o tenía algo con la hermana de aquel. Los días de semana, para ir la Feria del Libro de Frankfurt, podíamos llegar a tardar una hora y media en hacer esos 60 kilómetros por una ruta impecable pero demasiado congestionada. Goethe los hacía a caballo, Frankfurt-Winkel, y de vuelta, supongo que no en el mismo día, para irse de fiesta con Brentano o cortejar a la hermana.