11.8.07

- Mauricio Magdaleno, El resplandor, México, Botas, 1937.

Una gran novela de la Revolución Mexicana. No tan conocida como Los de abajo o El águila y la serpiente (que es más bien un conjunto de crónicas), resume como ninguna, incluso mejor que la novela de Azuela, la decepción de la “revolución interrumpida”.
En este sentido, Saturnino Herrera, el mestizo que se va del pueblito a la ciudad y vuelve como gobernador (y explotador), es un buen antecedente del célebre Artemio Cruz de Carlos Fuentes, un empresario que se enriquece a partir del carrancismo, persiguiendo a los villistas primero y luego agarrando cualquier negocio que aparezca.
La estética de El resplandor es predominantemente realista, claro, aunque la profusión de descripciones extrañadas (aunque más no sea por la abundancia de localismos) por momentos le permite asomarse a un ápice de surrealismo. Y logra incluso intercalar unos breves monólogos interiores, de “fluir de conciencia”, sin puntuación, que no se asientan en ningún personaje fijo, sino en un conjunto de “voces”, las de los siempre hambreados indios otomíes. En esto puede verse también un antecedente de la más grande de todas: Pedro Páramo.

***



Conseguí esta primera edición en una librería de viejo a la vuelta de mi casa... a dos pesos.

A ver si se ve la contratapa.



No sé si se lee bien, pero me encantan algunos títulos y acotaciones:
¿Qué será Las ensabanadas. Novela histórica de los promedios del siglo XIX?
¿Y Mexicanas modernas. Esbozo de novela?