20.8.08

Piccolo finale

Bueno, hasta acá llegué con este blog.
Me dio algunas satisfacciones, como se dice.
Pero ya es suficiente.
Valientemente, me resistí a redondear en 1800 posts. Éste, el último, es el 1799.

Con mi escaso sentido del ridículo y de la dignidad, quise escribir algo así como la última entrada del diario del maestro Pavese: "Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más." No lo hice, por suerte.

También me puse a tomar unas pastillitas quizás definitorias, pero la cobardía (como tantas veces dije, mi única pasión) sólo me permitió llegar a la tercera o cuarta, no recuerdo bien.

Todavía estoy medio boleado, aunque veo algo claramente: este blog se termina; el dolor sigue.

Chau.