26.11.05

Corrigiendo 30 monografías.
Un par de sensaciones extrañas, de muy distinta índole.
1. Algunos de mis alumnos escriben mejor que yo. Podría preguntarse qué es escribir mejor, etc. De todas maneras, ésta no es una mala comprobación.
2. Ésta sí, aunque no sea una comprobación sino una sospecha. Algunas monografías no parecen escritas por el que firma; ninguna novedad: yo mismo escribí alguna vez para otro. Internet es una permanente tentación y sería muy fácil para mí rastrear las frases más sospechosas; pero, como Bartleby, preferiría no hacerlo. (He probado con autores de la editorial, y generalmente tuve razón: el síndrome Bucay.)
Sigo corrigiendo, más tranquilo, ahora que escribí esto.