13.11.05

Exámenes

Es cierto: en los exámenes que corrige, el profesor ve un espejo (apenas deformante) de sí mismo.
La frase es pretenciosa, pero téngase en cuenta que ponerse a corregir cincuenta parciales un domingo a la tarde no predispone, precisamente, a una simplicidad seráfica.
En concreto: me encuentro con que un alumno pone en el parcial un ejemplo que (entre miles) di yo, claro, pero como chiste. Para diferenciar entre hablante (sujeto empírico) y enunciador (sujeto imaginario), suelo ejemplificar con la relación entre autor y narrador. Diferencia que, además, los alumnos deberían conocer desde los primeros años del secundario. Y siempre que llego a este punto digo -repito, como chiste y entro otros varios rasgos- que el autor es el que cobra los derechos de autor.
Este alumno no pudo, no digo entender el chiste; ni siquiera percibir la diferencia entre cuando hablo en serio o cuando hablo en broma.
Creo que fue un único caso, pero aun así agrega amargura a la peor tarea del año.