13.11.05

Ellos

La nota de Feinmann en Página de hoy, "El otro demoniaco", sobre los incidentes en París y lo similar que pasa o puede pasar acá en el país, venía bastante bien, con sus imprescindibles referencias a Sartre y Fanon (cada vez más actuales). Pero me parece que la arruinó con el final: "En esa espera estamos. Sobre todo ellos. El otro que nos mira desde la lejanía de la exclusión. A sus ojos somos una hoguera jubilosa y lejana. Hay que entregarles dignidad antes que seamos el centro de su odio, el espacio de la destrucción."
¿No se dio cuenta de que su argumento final es descaradamente pragmático? "Hay que ayudar a esta pobre gente antes de que nos liquiden. Para que no nos liquiden."
Y peor aún: ¿No se da cuenta de que no se trata de "entregarles dignidad", de que la "dignidad", o lo que sea que quieran, necesiten o busquen, la van a tomar a la fuerza, mientras que van a rechazar sistemáticamente todo lo que les podamos "entregar"?