12.8.06

Atentados... a la razón

Aunque se la quiera presentar como “una oportunidad para la paz”, la tímida resolución de “alto el fuego” por parte de la ONU se limita a formalizar lo que Israel (es decir, Estados Unidos) quiere desde el principio: establecer un ejército multinacional en el Líbano que remplace a las torpes y desprestigiadas fuerzas de ocupación norteamericanas, entretenidas por ahora en Iraq y próximamente en Irán.
Creerse que Israel (uno de los ejércitos más poderosos del mundo) quería desmantelar a Hezbollah y, para peor, fracasó en el intento, es de una ingenuidad casi conmovedora.
Más o menos como confiar en el globo de los atentados descubiertos justo a tiempo, hollywoodescamente, en Londres (parece que a los terroristas nunca se les había ocurrido antes mezclar nitroglicerina en el baño de un avión).
O pensar que los yanquis realmente no pueden encontrar y liquidar a Bin Laden, quien reaparece una y otra vez, sin ningún problema, para declamar sus pintorescas amenazas, cual eterno Viejo de la Montaña, aquel que Occidente inventó alguna vez para justificar las depredatorias Cruzadas (ah, no, claro, iban a liberar” el Santo Sepulcro y todo eso...).