6.8.06

Domingo

La mayoría de los que me conocen me llaman, espontáneamente, "Pablito". El diminutivo, como subjetivema, puede tener una connotación afectiva o despectiva. Acá parece estar en juego algo más. Creo que para los otros, aunque tenga cada vez mas canas, aunque camine cada vez más encorvado, aunque el brillo de mis ojos (si alguna vez lo tuvieronn) ya se haya perdido, soy y siempre seré una especie de chico que no pudo, no supo o no quiso crecer.