26.11.06

La Mesa Ejecutiva de la Asociación Gremial Docente (AGD) de la UBA adhiere al siguiente pronunciamiento de docentes autoconvocados.
Para sumar su firma a este documento, envíe un mail a docentesubaautoconvocados@yahoo.com.ar

Docentes de la UBA frente a un pacto que impide la democratización de la Universidad

Los docentes de la UBA abajo firmantes queremos pronunciarnos públicamente contra un “consenso” entre decanos que insiste en maniobrar de espaldas a la gran mayoría de la comunidad universitaria, metodología que queremos cambiar.
Nos referimos a los miles de docentes no representados, a las decenas de miles de estudiantes subrepresentados, a los no docentes no reconocidos y a los miles de docentes ad honorem excluidos en todo este proceso.
Esta gran mayoría no está representada en la actual asamblea y esta es la causa de la crisis de la UBA, puesta en evidencia por la movilización de los estudiantes encabezada por la FUBA.
Manifestamos el reconocimiento y apoyo a la lucha de los estudiantes por la reforma del Estatuto y por la democratización del gobierno universitario. Fue su firme compromiso lo que ha cambiado el orden del día y ha abierto una perspectiva genuina y necesaria para debatir una real transformación de la UBA.
Ya es un lugar común afirmar que la Universidad de Buenos Aires está en crisis. Es cierto. Está en crisis la vigencia de su carácter público. Está controlada por un pequeño grupo de profesores que la usa para negocios privados. Está sin presupuesto y tiene miles de docentes sin salario. Sin edificios dignos y sin becas para estudiantes. Con pasantías precarizadas. Con posgrados arancelados y sujetos a acreditaciones externas que vulneran la más elemental autonomía universitaria.
Mientras tanto, el Ministerio de Educación de Kirchner hace público que, si surgiera un Rectorado de su agrado, contaría con el dinero para duplicar el presupuesto (monto que solo subsanaría el ajuste presupuestario al que ha estado sometida la UBA desde Cavallo). Usa la crisis presupuestaria como chantaje para resolver a su conveniencia la situación.
Basado en el monopolio de la representación y de las decisiones, el minoritario claustro de profesores (653 profesores titulares regulares) se arroga para sí la mayoría en todos los órganos del gobierno de la UBA, subordinando como nunca su función pedagógico-política a sus necesidades.
Sobre esta base se armó este pacto. Un pacto que ya dio su primer paso. En lugar de apartar de sus funciones a los agresores que el pasado 2 de mayo atacaron brutalmente a los estudiantes en la Facultad de Medicina, en lugar de sumarse a las movilizaciones por el reclamo presupuestario y de designar con salario a los miles de ad honorem, en lugar de impulsar el claustro único docente; los decanos acuerdan acreditar las carreras de la UBA a la CONEAU, un organismo que hasta no hace mucho criticaban pero al que ahora le descubren virtudes de todo tipo.
Son estas razones las que no llevan a manifestar públicamente que este consenso de los doce no nos incluye. Bregamos sí por un verdadero acuerdo, el de los miles y miles de trabajadores y estudiantes que defienden la Universidad Pública, para que una nueva Asamblea tome en sus manos las necesarias transformaciones políticas y sociales que nuestra Universidad reclama para salir de su crisis.