5.2.06

De-generación

Debo suscribir, por lo menos, esta parte de la nota:
"Mi generación (clase 1959) quedó, casi siempre, atrapada entre la espada y la pared: no haber sido suficientemente adultos en los setenta y no ser suficientemente jóvenes en los ochenta nos obligó a penosos titubeos entre el impulso mimético en relación con nuestros mayores o el parricidio al que la construcción del propio público (inevitablemente, los jóvenes) nos habría obligado" (en Linkillo).