5.11.04

Mutantes (I)

Lo que sigue no es caer en “qué inteligentes son, piensan como yo”. Ni al revés. Son sólo coincidencias, en las que uno se apoya para justificar ciertos pensamientos delirantes y obsesivos. “Argumentos de autoridad”, claro, si bien muy lábiles, muy poco firmes. A ver.
Desde que, por razones de trabajo, viajé a Europa y a EE. UU. por primera vez, ya adulto (yo, un “argentino de Villa Maipú” que jamás había salido del país, ni, prácticamente, de la provincia de Buenos Aires), di en pensar que la gente del “primer mundo” pertenece a una especie diferente de la nuestra.
No lo pensaba en esos términos exactos, si a eso se lo puede llamar “pensar”; lo que pasa es que aquí encaja la primera coincidencia: con el sociólogo brasileño Cristovam Buarque, que habla de una “diferenciación biológica” creciente, entre ricos y pobres, que puede llevar, en un futuro no muy lejano, a producir dos especies distintas dentro de la humanidad (que ya no sería la Humanidad).
Yo pensaba, en realidad, en términos de “mutantes”. Transcribo una entrada en mi diario del 2002.
“17/11. Mutantes
Una idea que me obsesiona módicamente.
Escribí un par de poemas sobre eso (detrás de un libro que ahora no recuerdo; debería transcribirlos aquí mismo).
Somos mutantes, otra raza, otra especie.
Me vuelvo a acordar del tema (h)ojeando catálogos de editoriales universitarias anglosajonas.
O bien los mutantes son ellos.
Todos somos mutantes, en todo caso, pero en distintas direcciones.
Y no tiene arreglo.”
(Todavía no encontré esos poemas, por suerte.)
Para peor, un amigo mío, excompañero de la Facultad, que enseña en la Universidad de Georgetown, me comentó que desde que trabaja allá (en EE. UU.) “siente distinto su cuerpo”. Claro, sin el estrés de trabajar X horas por día, incluyendo los fines de semana, etc., para “llegar a fin de mes” apenas, con el cuerpo dolorido y el cerebro quemado. “Burn-out”, le dicen. Yo miro la bolsa con los 100 parciales de distintas materias que tengo que corregir el fin se semana y lo llamaría de otra manera, no sé cuál, pero no en inglés, seguro.
¿Cómo es “sentir distinto el cuerpo”? No me pregunten a mí.

(Continuará.)