23.9.06

Chusma, chusma

Lamentables, en general, los fragmentos del diario de Bioy sobre Borges, que está publicando Clarín desde el sábado pasado. Homofobia, clasismo, chusmerío de dos señoras gordas de Barrio Norte. Proclamación permanente (casi obsesión) de una “inteligencia” y de un “gusto” que se está lejos de demostrar, porque más bien se pretenden como una “segregación” natural de la misma clase (o grupete) de pertenencia. Hacen que uno admire aún más (si cabe) a Gombrowicz o a Arlt. ¡Y hasta a Barletta!
Es cierto, primero, que uno siempre lo supo: así eran, qué le vamos a hacer. Uno, un heredero aburrido para el que la literatura fue la única mujer difícil. El otro, un heredero “pobre pero decente”, para el que la literatura fue la única mujer que pudo tener.
Segundo, que la obra de Bioy y de Borges está mucho más allá de estas pequeñeces. Mmm. ¿Lo está realmente? Tienta relacionar este “revés de la trama” (los diarios y las conversaciones insípidas que reflejan) con la parte “oficial”, visible, de una obra deslumbrante y otra demasiado sobrevalorada.
Quizás lo intente en alguna parte. Ahora me voy a leer un rato a Joyce y a Beckett, o a ver un rato Vélez-Belgrano. Cualquier cosa que me saque de la boca este gusto rancio a oligarquía argentina.