15.5.05

Festejos

Me parece que ya lo comenté en algún lado antes (precisamente en un "comentario", no en un "post"): los jugadores de fútbol son cada vez más ampulosos y egoístas para festejar goles. Algunos gritan un penal como si meterlo fuera una ciencia infusa; otros empujan un centro atrás con el arco vacío y ni se acuerdan del compañero que les dio la "asistencia" (como se dice ahora, por homología con el básquet).
Se me acaba de ocurrir que existe el fenómeno inverso, muy común también: el jugador que le hace un gol a un antiguo equipo y no lo grita, por "respeto" a su exhinchada. Claro que algunos jugadores han jugado en tantos equipos (como el Mago Capria, por ejemplo) y jugarán en tantos otros, que pronto no van a poder gritar ningún gol.