3.11.07

Un sueño de recién

Sueño que mi amigo el poeta Carlos Battilana me invita a la casa de Fogwill a ver una película “de vanguardia”. No me acuerdo cómo se llamaba. Al principio hay poca gente, después se va llenando, a medida que el living se va convirtiendo en una especie de patio deportivo cubierto. El dueño de casa está con su nueva novia, una chica linda, dulce, de pelo lacio, algo parecida a Mariana Mariasch. Pierdo de vista a Carlos. No conozco a nadie, por lo cual empiezo a sentirme angustiado. La película es insoportable (y he soportado cosas mucho peores en la realidad). Dormito. Parece que en un momento se termina la proyección y continúan performances en vivo. De una especie de garaje sale un muchacho con un carro, arriba del cual hay un perro. Es muy celebrado. La música que suena no es de vanguardia, parece más una mezcla de house y Fito Páez. Un señor de peluquín rojo, que parece un sobreviviente del Di Tella, afirma que góticos nos hace la mirada de los otros (?). Vacilo entre buscar mi abrigo (¿dónde estará?) y quedarme un poco más, para ver si puedo cruzar alguna palabra con alguien. En eso tocan el timbre y me despierto.