11.11.08

Empecemos a organizarnos para evitar que Macri destruya el Teatro Colón.

Mientras no haya organización, con su títere Sanguinetti como cara visible, sigue liquidando lo poco que queda y dañando irremediablemente el edificio ( http://www.youtube.com/watch?v=Db5XWy0GEN0 ). En los últimos días se anunció la pérdida de importantes elementos de la Biblioteca. En el fin de semana se conoció que de hecho no habría lugar destinado para su funcionamiento, y que en el segundo piso se instalaría un sector VIP y confiterías. El depósito en el que se almacena utilería y vestuario, en cambio, es un tinglado expuesto a la intemperie, según se ve en la nota de la nación con este link:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1068086
La opinión de Marcelo Lombardero, ex-director del teatro:
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1068296&high=Teatro

Si estás de acuerdo con la nota al pie, por favor, fírmála y enviá una copia a adhesiones2008@yahoo.com.ar y a tus contactos.

Los abajo firmantes somos conscientes del progresivo deterioro del Teatro Colón como Monumento Histórico Nacional y del empobrecimiento de sus actividades en el año de su Centenario, con la consecuente pérdida de prestigio artístico que esto implica.En estas circunstancias, el Poder Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, (que, antes de asumir, desechó su PROpuesta cultural y dos posibles Ministros de Cultura), hoy impulsa una ley «de autarquía» que pretende aprobar con urgencia, cuyas intenciones y consecuencias nos causan gran preocupación.Antes de modificar el status legal e institucional del Teatro, deberíamos primero abocarnos a recuperarlo y debatir qué clase de teatro queremos.La ley debe contemplar que el Teatro Colón es un Teatro Oficial que pertenece al ámbito público. Su funcionamiento debe ser regulado por políticas de estado, y no de mercado, ya que regido únicamente por estas últimas no sería sustentable. La actividad lírica, coreográfica y sinfónica, con Cuerpos Estables y Producción Propia, tiene como única finalidad la multiplicación del rédito social, y cabe destacar que bajo este modelo el teatro alcanzó su mejor rendimiento, alto nivel de excelencia y prestigio internacional.

EL TEATRO COLÓN QUE QUEREMOS:
Abierto y activo.Dentro del marco legal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la órbita del Ministerio de Cultura.
Que se preserve en su integridad y autenticidad por su condición de Monumento Histórico Nacional, excepcional pieza de arquitectura de la “Belle Époque” y poseedor de la mejor acústica del mundo para lírica. Restaurado y mantenido con el asesoramiento y dirección de expertos y organismos internacionales de conservación del patrimonio.
Dedicado exclusivamente a la cultura y a la educación. Excluyentemente a la ópera, conciertos sinfónicos y corales, y ballet, sin amplificación electrónica del sonido, debido a las consecuencias nocivas que este tipo de producciones provoca a su estructura.
Sede permanente de sus Cuerpos Estables: Orquesta Estable, Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, Coro Estable, Ópera de Cámara, Ballet Estable, Cantantes Líricos, Figurantes de Escena, Cuerpo Escenotécnico, Centro de Experimentación del Teatro Colón, Coro de Niños, Orquesta Académica, así como también el Instituto Superior de Arte, la Biblioteca y el Museo, sus Servicios Auxiliares y de Mayordomía, ya que son el Patrimonio Intangible de Nuestro Primer Coliseo y los que posibilitan el sistema de Producción Propia.
De producción propia, con su equipo permanente de artistas, técnicos y artesanos de todas las especialidades en sus talleres, único en el mundo. El Teatro es capaz de exportar producciones de alta calidad, como el año pasado, cuando llevó la producción completa de la ópera Turandot de Puccini (orquesta y coro incluidos) a México DF, con costos muy competitivos, lo que puede convertirse en una genuina fuente de ingresos.
Con todos sus cargos cubiertos por concurso, como lo indica la ley (que no se cumple).
Con una adecuada organización administrativa y estructural para un óptimo funcionamiento.
Con la posibilidad de manejar su presupuesto en forma autónoma, por medio de una excepción de los alcances del sistema de Cuenta Única de la Ciudad.
Con posibilidad de participación privada únicamente como mecanismo de financiamiento adicional de las actividades públicas propias del Teatro.
Con un férreo control de gestión a través de una auditoria mixta (Ejecutivo-Legislativo).
Dirigido a la búsqueda de la excelencia, para recuperar su lugar como uno de los diez teatros de ópera más importantes del mundo.