9.9.05

Don Venustiano mandó retirar de la circulación el oro y la plata para sustituirlos por billetes, muy mal hechos por cierto, a los que el pueblo dio en llamar "bilimbiques". Algún poeta de los que nunca faltan compuso aquello de:

El águila carrancista
es un animal muy cruel.
Se come toda la plata,
y caga puro papel.

Se dijo entonces que el Primer Jefe, furioso, ordenó a Cabrera que ofreciera una recompensa a quien delatara al autor de esa falta de respeto a tan sana medida hacendaria, lo que dio pábulo a nuevos versos del anónimo bardo:

¿Recompensa?
¿Y con qué va a ser la paga?
¿Con lo que el águila come?
¿Con lo que el águila caga?

(José Fuentes Mares, La Revolución Mexicana, memorias de un espectador.)