23.9.05

Otra gripe, y espero que sea la última del año, me tuvo postrado los últimos días, alejado de mis múltiples obligaciones, entre ellas, la de escribir en este blog. Así que vaya este post como mera transción para que no siga quedando como último el tan ridículo sobre mi venta al capitalismo, que le disgustó a Elsa.
Por suerte, por lo menos pude terminar de leer La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán, en la extraordinaria (aunque engorrosa) edición de Archivos. Como hace poco había leído El águila y la serpiente, espero poder transcribir aquí algunas notas al respecto, si es que no tengo una recaída, en este año particularmente virósico.