24.9.05

“-¿Por qué pelean ya, Demetrio?
Demetrio, las cejas muy juntas, toma distraído una piedrecita y la arroja al fondo del cañón. Se mantiene pensativo viendo el desfiladero, y dice:
-Mira esa piedra cómo ya no se para...”
(Mariano Azuela, Los de abajo)