15.1.09

Tierra del fuego (20va. parte)

Por David Wapner

[La memoria de la Shoah pisoteada.]


El hospital Shiva de Gaza está en llamas, lo han atacado luego de la entrada masiva de tropas a la ciudad y el desplazamiento forzado de 500.000 personas, que buscan refugio donde no existe, en piyama, en sillas de ruedas. Están bombardeando el hospital, tal como pedía ayer el público en el programa de Giorgio Abutbul, “¿cómo no mataron todavía a la cúpula del Hamas, cómo no atacaron el hospital?” Los oyentes estaban furiosos, ante las noticias que adelantaban un posible cese de fuego, y la aceptación de este por parte del Tsahal. Pero, como siempre, se trató de una trampa: mientras se negociaba, mientra se lanzaban rumores, se preparaba este ataque, a contrarreloj, antes de que entre Obama en funciones: hágase la volundad popular (judía israelí), hágase lo que el pueblo soberano (judío israelí) pide, “dormir en paz”. Esta operación hace años que se estuvo preparando, nada tuvo que ver con los Kassams, como lo demostró la periodista Amira Hass en Haaretz (no encuentro el enlace ahora, muchas veces bajan las notas en la edición online), la única periodista israelí valiente en esta orgía de cobardes, junto con su compañero de diario, Guideón Levi.
Tampoco tiene que ver con el rescate de Guilad Shelit, la Israelíada es una épica falsa, la poesía israelí escribe poemas falsos. Con el ataque al hospital, con el desplazamiento de 500.000 personas de sus casas, con el asesinato de la cúpula del Hamas que está por venir, Israel quiere dar por terminada su guerra unilateral, cantar victoria, “vean cómo hemos vencido a un campo de refugiados.” Los judíos del mundo sumidos en la vergüenza, la memoria de la Shoah pisoteada. Ganas de llorar.