19.7.04

Una historia de Buenos Aires

“Había una vez” un jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires que luego sería presidente. Un “empresario de medios”, conocido por sus procederes mafiosos, le pidió que le “cediera” la mejor frecuencia de radio AM, que pertenecía a la radio municipal. Según la expresión famosa, le hizo “una oferta que no podía rechazar”. Parece que había “grabaciones comprometedoras” que “involucraban” a los dos hijos del jefe de gobierno. Éste, por supuesto, cedió de inmediato y entregó la radio, que se convirtió en una emisora famosa entre los “taxifascistas” de la ciudad.
¿Qué tenían esas grabaciones? Parte de ellas las hizo públicas otro “empresario de medios”, en un diario de efímera duración: uno de los hijos del jefe de gobierno había aprobado exámenes universitarios “fraudulentamente”, como es de práctica entre los “hijos del poder”. Este segundo empresario se “defendió” diciendo que tenía en sus manos más grabaciones, pero por su carácter “privado”, en un alarde de “ética periodística”, se inhibía de darlas a conocer. “Todo el mundo” supo a qué se refería: la “sexualidad”, al parecer cuestionable, del otro hijo del “aburrido” jefe de gobierno.