26.7.09

Si hablamos de archivos
por Horacio Verbitsky

Esta semana llegó al país el archivo del Arzobispado de San Pablo sobre los detenidos-desaparecidos en la Argentina. A través de uno de sus voceros extraoficiales, el presidente del Episcopado católico argentino, Jorge Mario Bergoglio, se atribuyó el mérito por la transferencia al Archivo Nacional de la Memoria de ese material que tres décadas después sigue señalando las omisiones de la Iglesia argentina.
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La reverencia que aún concita la Iglesia Católica explica que el Archivo Nacional de la Memoria no haya solicitado en forma oficial al Episcopado que además del archivo paulista entregue una copia del propio, que el CELS le pidió en 2000 para recibir la inverosímil respuesta de que el Episcopado no tenía archivos, cuya falsedad pude comprobar cuando logré acceso subrepticio a ellos. El Archivo Nacional de la Memoria sólo hizo una gestión indirecta, que fue respondida con el mismo silencio que obtuvieron los pedidos desesperados de ayuda de las víctimas de la dictadura.