2.8.04

En Radar Libros de ayer, Cozarinsky comenta haberse enterado de que el escritor inglés Ian McEwan tolera que su prosa sea "americanizada" en ediciones estadounidenses de sus novelas. Y recuerda que Bioy se irritaba sobremanera cuando le proponían cambiar al leísmo para sus ediciones españolas.
Respecto de estas prácticas editoriales deleznables (pero muy frecuentes), hace poco Stephen King elogió públicamente a J. K. Rowling, creadora de Harry Potter, porque no permitió que sus novelas sean "americanizadas".
Claro, por otra vuelta de tuerca de la industria cultural, esta misma reivindicación se puede tornar un argumento de venta: la dignidad tiene su precio, es decir, puede ser redituable.