20.2.05

Iván Noble, sobre la tragedia de Cromañón

"Cualquiera de los tipos que hayamos sido protagonistas o testigos presenciales de conciertos de rock en los últimos quince años en la Argentina sabemos que esto que pasó nos pudo haber pasado a cualquiera: a mí me causa horror pensarlo, pero cuando me enteré me quede mudo, hecho un zombi, me destrozó... Y sin embargo no puedo decir que me haya causado perplejidad: las condiciones de seguridad de la mayoría de los conciertos de rock en ámbitos semejantes a Cromañón, durante mucho tiempo, han estado por debajo de la línea de flotación del sentido común.
Todos tenemos los pies adentro de este plato manchado de sangre: músicos, productores, empresarios, autoridades de todo tipo: pero atención, la cadena de responsabilidad y de culpas existe y no es arbitraria ni ecuánime: un tipo que le pone un candado a una salida de emergencia no es lo mismo que un guitarrista de una banda que actúa en ese lugar, un inspector municipal corrupto no es lo mismo que un imbécil que prende un petardo en un lugar cerrado. Hay una lógica perversa mezcla de inconsciencia, rapacidad y cretinismo político que excede al rock y que es una especie de sino trágico argentino...
Lo que queda, en este país de la buena pipa, es otra vez más exigir justicia y respeto para las familias destrozadas en este desastre y nosotros, los que nos subimos a un escenario, extremar la conciencia acerca de la responsabilidad que significa convocar a cientos o miles de personas a rituales que van a merecer otra reflexión y otro cuidado. Reflexión que es urgente y que debería estar libre de demagogias y autoindulgencias, tan cercanas a veces al inconsciente colectivo rockero."