9.4.05

La noche es una mujer desconocida

de Pablo Antonio Cuadra

Preguntó la muchacha:
-¿Por qué no pasas? En mi hogar
está encendido el fuego.

Contestó el peregrino: -Soy poeta,
sólo deseo conocer la noche.

Ella, entonces, echó cenizas sobre el fuego
y aproximó en la sombra su voz al forastero:
-¡Tócame! –dijo-. ¡Conocerás la noche!