21.4.05

¿Qué es un editor?

(Una compañera de trabajo me hizo algunas preguntas para un trabajo práctico, y me acordé de que este blog es también sobre "edición", así que aprovecho para transcribir aquí mis respuestas, antes de que me arrepienta.)

-¿Qué hace un editor?¿Cuál es su función?
Varias tareas, de un amplio rango. Selecciona libros para publicar, ya escritos, o los encarga. Diseña (conceptualmente) colecciones en las que puedan incluirse esos libros. Supervisa la escritura y/o la corrección (en ocasiones, también debería confeccionar un “Libro de estilo” propio de la editorial en la que trabaja, si ésta no lo tiene). Colabora (siempre conceptualmente) en las decisiones respecto de títulos, formatos, cantidad de páginas, tipografías, diseño de tapas, etc. Escribe o supervisa la redacción de contratapas y solapas. Es nexo entre los autores y los diseñadores, y luego entre el producto final (el libro) y los vendedores, los encargados de prensa, los libreros, etc.
(También, a veces, se llama editor al dueño de la editorial, pero en este caso sólo cumple las tareas que involucran decisión, y delega las otras a los editores en el primer sentido de la definición, redactores, correctores, etc.).
Editor (inglés editor) puede ser también lo que en castellano se llama compilador, coordinador, director, etc.; es decir, alguien que reúne varios textos en un mismo libro, generalmente junto con una introducción y notas. O quien da forma a un libro clásico, con su respectivo aparato crítico (por ejemplo, editar el Quijote, la Divina Comedia, etc.).

-¿Qué aspectos de su profesión motivan a una persona a querer ser un editor?
Básicamente, la idea, el deseo de “hacer libros”, completos, desde lo conceptual a lo material. (El libro es un extraño objeto de amor, de pasión; fetichista, por supuesto.)

- Cuando Ud. elige esta profesión, ¿tiene en mente ser autor? En general, ¿se elige esta profesión por sí misma o como un paso intermedio para llegar a ser autor?
No es mi caso; soy autor desde antes de ser editor. Pero lo otro supongo que puede darse también, aunque me parece un camino demasiado complicado para llegar a ser autor...

- ¿Cuáles eran sus expectativas al comienzo de la carrera? ¿Cuáles se cumplieron y cuáles no?
Las expectativas tenían que ver con hacer buenos libros (me reservo la definición de lo que sería “bueno” para mí, y no es que lo tenga demasiado claro). Esto sólo se puede cumplir en un porcentaje relativo; a veces los libros son buenos en su contenido pero no en su forma, o al revés; a veces tienen éxito de venta libros que uno detestó hacer, o al revés. Hay de todo.

- ¿Cómo sería el perfil de un perfecto editor? ¿Cuáles deberían ser los factores externos que permitieran el desarrollo de un perfecto editor?
Ay, ay, ¡“perfecto” no hay nada! Contra lo que opinan muchos colegas, para mí el editor debe tener una amplia cultura general y lingüística. Debe saber más que los redactores y los correctores (para supervisarlos bien), y bastante de diagramación también, para saber las posibilidades que hay (ni inventar la pólvora ni pedir imposibles). Conocer el “mercado”, muchas librerías (incluso de viejo, para robar ideas de las épocas doradas de la edición...), muchos autores, tendencias, etc.
Los factores externos van desde una adecuada preparación profesional (teórica y práctica) hasta la estabilidad económica que permita un buen equilibrio entre lo seguro y lo arriesgado. Nada de esto existe hoy.

- ¿Qué se siente cuando se tiene el poder de decidir no sólo cómo va a salir un libro sino que también se tiene el poder de decidir qué es lo que la gente va a leer?
El editor sólo decide una parte (bastante quizás) de la forma final del producto, y casi nada sobre lo que la gente va a leer. Esto lo decide el “mercado”, es decir, la misma gente; una especie de círculo vicioso. La relación con ese supuesto poder cada uno la maneja como puede; yo no tengo tiempo de sentirme con poder.

- ¿Cuál es el límite que divide el error conceptual, la falta de precisión o la claridad del estilo propio de un autor?
El error conceptual no puede formar parte de ningún estilo y no debe ser tolerado. Es la parte más difícil quizás de la tarea del editor, y lo ideal sería que hubiera personal especializado para captar ese tipo de error (hay editores de psicología, de política, etc.). La tolerancia respecto de la falta de precisión o de claridad depende del tipo de libro; ciertos estilos literarios se construyen de esa manera y no pueden ser modificados. En libros de interés general, la claridad es obligatoria.

- ¿Cómo se negocia con el autor?, ¿se debe respetar su estilo aun cuando vaya en detrimento la comprensión del lector?
Depende del libro y del autor. En la gran mayoría de los casos, el autor también está interesado en llegar al lector de la mejor manera posible, pero a veces no está en condiciones ―emocionales o intelectuales― de aceptar críticas o correcciones. El editor debe tener mucha paciencia (y autoridad) para hacerle ver sus errores y la mejor manera de enmendarlos, en función de un objetivo común.
Esto también contesta la segunda parte de la pregunta: el estilo literario debe ser respetado porque es parte integral del valor del libro (en todo sentido).

- ¿El desarrollo o la evolución de una editorial depende exclusivamente del editor?
No, el editor, tal como lo estuve definiendo, es un engranaje más. Los otros (márketing, diseño, ventas, prensa) son tan importantes como él. Por lo menos, en la actualidad. Otra cosa es el editor-empresario; está claro que, en este caso, sin él, no existiría la editorial.

2 comentarios:

  1. Qué interesante Pablo. Me viene bárbaro todo lo que decís (para Pedro Weinberg). Me alegro que lo hayas posteado.

    Un beso,

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