1.4.05

Palmetto

El otro día vi Palmetto, de Volker Schlondorff, un flojo policial basado en una novela de Hadley Chase (de los autores “negros”, para mí, también el más flojo). Trillado thriller: inocente-perdedor que sale de la cárcel y vuelve a pueblo chico, donde se involucra en un secuestro inverosímil y complicado, mujer fatal mediante. (Por suerte, ésta es la extraordinaria Elisabeth Shue, lo único que vale la pena del filme.)
¿Schlondorff fue siempre así? Algunas de sus primeras películas (El joven Torless, El tambor) eran buenas, pero, claro, se basaban en impresionantes “tanques” literarios. Lo mismo que su versión de La muerte de un viajante, ya hecha en USA. Hace poco el hombre estuvo por estos rumbos y recordó que no fue uno de los firmantes del Manifiesto de Oberhausen, el de los jóvenes cineastas alemanes de los sesenta, aunque hubiera estado de acuerdo, porque en ese momento estaba afuera del país. A lo mejor éste es su problema, estar afuera.