8.3.05

Ingenio popular

Hablando de Sandino (estoy leyendo El pequeño ejército loco, de Gregorio Selser). Durante la resistencia a la ocupación yanqui, a fines de la década de 1920, en Nicaragua, fue la primera vez que la Gran Democracia del Norte usó aviones bombarderos, por lo menos después de la Primera Guerra Mundial. Por supuesto, hacían estragos entre los guerrilleros y la población civil, como de costumbre. Pero también los sandinistas solían reciclar los restos de los aviones que derribaban de vez en cuando y con eso hacían nuevas armas.
Algo parecido pasó en Vietnam, según se sabe. Una de cada mil bombas (por decir un número) caía a tierra sin explotar; entonces, los vietnamitas aprovechaban el explosivo y, con latas de gaseosas abandonadas por el ejército invasor, hacían cientos de trampas cazabobos que estallaban al ser pisadas.