2.3.05

Le peronisme c'est moi

Reportaje de antología al viejo Juárez, de Santiago del Estero. (Leer en voz alta y ronca, imitando a Marlon Brando en El Padrino.)

"—¿Usted es inocente de todo?
—Absolutamente.
—Pero algunas de las causas decían lo contrario, como cuando lo acusaron por el incendio a la casa de "Pepe" Figueroa.
—¡Pero es una barbaridad! ¡Eso es una fantasía! A mí me quemaron la casa, y conozco lo que es eso. Fueron los zurdos. Y perdone si estoy hablando con alguien de esa ideología, no todos los zurdos son malos como no todos los católicos son buenos. La Justicia dictó la falta de mérito.
—¿Y las violaciones de derechos humanos, como la desaparición del concejal Abdala en 1974?
—Esa es otra barbaridad. ¿Usted sabe quién hizo la primera ley del país en defensa de los derechos humanos?. Yo (se refiere a la creación de una Conadep santiagueña en 1983, apenas asumido como gobernador).
—Entonces, ¿las causas en su contra fueron una cuestión política?
—Siempre ha habido, pues. En el fondo siempre fue así. Hay otra cuestión de fondo, de la que no quisiera hablar... Si yo saco mi billetera, desparecen las persecuciones. Y usted sabe que es así. Pero no hablemos de esas cosas bajas, estoy cansado, agobiado, abrumado de todas esas cosas tan sórdidas. Nunca estuvo la política tan sórdida como ahora.
—¿Qué le pasó al peronismo para perder esta elección, entonces?
—Es que el peronismo soy yo, eso es lo que le pasó. ¿Por qué cree que me metieron preso? ¿Qué les hice yo? El peronismo soy yo. Y lo digo sin vanidad. Yo era colaborador inmediato de Perón.
—¿Qué piensa de Figueroa?
—No quiero hablar mal de otro peronista. No quiero hablar de esa persona que me dice usted. Cómo podían elegir a este hombre, si acá todos conocen la historia de Pepe. Te acuerdas esa financiera que creó acá, para dar dinero, a cuántos dejó en la calle. Y después, el Banco Iguazú, el banco platense, y allá en el sur..."