11.7.05

Bichos raros

biblioclasta. Destructor de libros.
biblioclepto. Ladrón de libros.
bibliófago. El que come libros o papel escrito. Se aplica especialmente a los roedores y las polillas. // En sentido figurado, lector insaciable.
bibliófilo. Persona aficionada a las ediciones originales, correctas, raras y curiosas de libros. Los bibliófilos aprecian sobre todo la belleza tipográfica, la encuadernación y el material con que se ha impreso y confeccionado un libro.
bibliófobo. El enemigo de los libros, o el que huye de ellos.
biblióforo. También llamado estacionario, es el empleado de una biblioteca encargado del servicio interior; se encarga de entregar los libros.
bibliognosta. Persona entendida en libros.
bibliógrafo. Persona que entiende de bibliografía. // Persona que describe los libros.
bibliólata. El que posee muchos libros sin conocerlos.
bibliólatra. Adorador de los libros.
bibliólogo. Versado en bibliología.
bibliómano. El que tiene pasión por la bibliomanía.
bibliopege. Encuadernador.
bibliopirata. Editor que, con fines de lucro, reproduce libros sin autorización del autor o del editor. // El que roba libros, o no devuelve los prestados.
bibliopola. Librero (vendedor de libros).
biblióscopo. Voz creada por Uzanne para designar al seudobibliófilo, esto es, aquel que conoce los libros sólo de verlos, por sus lomos y no por su contenido: se limita, cuando más, a contemplarlos u ojearlos.
bibliótafo. El avaro de sus libros, hasta el extremo de que a nadie los enseña o presta. También se llama bibliótofo.

(de José Martínez de Sousa, Diccionario de tipografía y del libro, Madrid, Paraninfo, 1992)