12.7.05

Nombre

"Un grimorio mágico relata de qué manera la astuta Isis logró arrancar a Ra su nombre secreto.
La diosa hizo una serpiente para que mordiera al dios supremo. El dios sufría atrozmente pero Isis, en lugar de ejercer su magia, lo sometió a un odioso chantaje: Dime tu nombre, divino padre, porque el que es llamado por su nombre vive.
Entonces, Ra enunció sus nombres, haciendo un cuadro de la creación, pero el fuego viviente del veneno continuaba atormentándolo, ya que, dijo Isis, Tu nombre no está dentro de lo que me has dicho.
En lo peor del sufrimiento, ya que el veneno se tornaba más potente, Ra capitula: Que mi nombre salga de mi cuerpo para ir a su cuerpo.
Mediante esta transferencia física, el secreto fue mantenido y ningún oído indiscreto, ni siquiera divino, pudo interceptar el poder de Ra."

(Claude Traunecker, Les dieux de L'Égypte)