16.7.05

Razones

No es ninguna novedad que la "racionalidad" occidental pretende tener la exclusividad y arroja a los otros al abismo de lo inexplicable. Sin embargo, siguen sorprendiendo la persistencia, la eficacia de este procedimiento tan antiguo, y ciertos epifenómenos (quizás) no deseados.
Hoy por hoy, ante los "atentados terroristas", se habla de "víctimas inocentes". Por supuesto, podemos creer en la inocencia de alguien, de muchos, incluso en la nuestra, ¿por qué no? Pero las cosas, desgraciadamente, son más complicadas.
Se me ocurre que el llamado "terrorismo internacional" le arroja en la cara a Occidente su propia lógica. Quiero decir: las llamadas "democracias" occidentales se proclaman gobiernos representativos en los que los ciudadanos eligen a sus mandatarios y, con ellos, las políticas que van a llevar a cabo (el famoso "plebiscito cotidano" de Renan). Por supuesto que no es así, pero los "terroristas" lo toman literalmente; entonces, no atacan a los gobernantes, atacan a la "gente común". No hay inocentes, porque hay responsables (ciudadanos, votantes, electores). Claro que en el medio pueden morir niños e inmigrantes, es decir, gente sin derechos; pero ésos son los equivalentes a los "daños colaterales" de las guerras de Occidente: la misma lógica (aplicada a cantidades mucho menores, por cierto).