8.5.04

Destino: parodia

Los géneros clásicos (western, policial, terror), ya hipercodificados, parecen destinados a la parodia permanente, a la continua autorreferencia que, si en los mejores ejemplos invita al espectador a "participar" en el rellenado de los huecos narrativos (cf. El amigo americano, de Wenders), en los peores produce una sensación permanente y a veces frustrante de déjà-vu.