19.5.04

Pestes coincidentes

A mediados de septiembre de 2001, en plena "fiebre del ántrax" (¿quién se acuerda?), por una de esas "casualidades", yo estaba leyendo I promessi sposi, de Alessandro Manzoni. Más específicamente, las impresionantes escenas de la peste en Milano, con su lazaretto, los monatti, los untori... Estos últimos eran imaginarios seres perversos, casi demoníacos, a los que se atribuía la difusión de la peste, porque se decía que esparcían un polvo contaminado en los lugares donde estaba la gente... Claro, cualquier extranjero o desconocido corría el riesgo de ser considerado un untori y sumariamente lapidado.