1.5.04

Francisco Urondo, Los pasos previos, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2000.

La única novela escrita por Paco Urondo, de 1971, es un complemento ideal para Entre la pluma y el fusil. “Situación de los intelectuales en la década del sesenta, frente a la disyuntiva que les plantea una época aparentemente prerrevolucionaria, tironeados entre sus vocaciones y la tiranía de la política.” Etcétera.
Si hasta hay un congreso en Cuba, el mismo que Claudia Gilman cuenta analiza en su libro.
Claro que acá, desde la ficción, se “ven” muchas otras cosas. ¿“Subjetividades representadas”, se dice ahora?
Algo hay de novela en clave, también. Un grupo de teatro que se vuelca al cine, como el de Stivel (¿Schneider?).
Y el relato ficcional está puntuado por documentos que cuentan la historia de Felipe Vallese primero y de Raimundo Ongaro y la CGT de los Argentinos después.
Los cuatro personajes centrales se llaman como los cuatro apóstoles: Juan, Mateo, Marcos y Lucas. (Yo pensé que Lucas era Cortázar, pero ahora no lo creo. El más parecido a Urondo es Mateo. A Marcos lo persigue la CIA, en paralelo con la historia de Roque Dalton, que fue imputado como traidor por sus propios compañeros.) Son todos futuros guerrilleros, que se van formando en las etapas previas de la lucha, hasta desembocar en el episodio de los supermercados Minimax, durante la visita de Rockefeller. Todo lo cual remite, por supuesto, a que Cristo sería el Che.